¿Qué es la hiperplasia benigna de la próstata?
La hiperplasia benigna de la próstata (BPH, por sus siglas en
inglés) es cuando la próstata se hace más grande de lo normal. La
próstata es parte del sistema reproductivo del hombre. En promedio
es un poco mayor que una nuez. Está ubicada entre la base de la
vejiga y el comienzo del pene. Rodea la parte superior de la
uretra. (La uretra transporta orina de la vejiga hasta el pene.)
Cuando la próstata se agranda, puede poner presión sobre la uretra
y causar problemas para orinar.
La BPH es un problema de salud común en los hombres mayores de 60
años de edad. Otros nombres para este problema son hipertrofia
benigna de la próstata y próstata agrandada.
¿Cómo ocurre?
En general, a la edad de 40 años, la próstata de los hombres se
comienza a agrandar. Esto puede reducir el pasaje a través de la
uretra. El músculo de la vejiga empuja la orina a través de la
uretra más angosta haciendo más fuerza. Esto puede hacer que el
músculo de la vejiga se haga más grueso y sensible. El cambio en
el músculo puede causar problemas para orinar, como por ejemplo la
necesidad de orinar con más frecuencia. A medida que la próstata
sigue creciendo, es posible que oprima la uretra aún más. Esto
puede hacer que sea difícil vaciar la vejiga por completo.
No se sabe por qué la próstata se hace más grande.
¿Cuáles son los síntomas?
Muchos hombres con la próstata agrandada no tienen síntomas. Si
tiene síntomas, pueden ser los siguientes:
- flujo débil de orina
- flujo de orina que se interrumpe y después vuelve a comenzar
- fuga de orina
- goteo de orina, sobre todo después de orinar
- sensación que la vejiga no está vacía
- problemas para comenzar a orinar
- orina más frecuente, especialmente de noche
- deseo intenso y súbito de orinar
- sangre en la orina.
En raras ocasiones, la BPH puede causar infecciones de las vías
urinarias. Si tiene una infección, es posible que sienta ardor o
dolor al orinar.
La hiperplasia benigna de la próstata también puede hacer que de
repente no pueda orinar. Esto se llama retención urinaria aguda, y
cuando ocurre es una emergencia médica.
¿Cómo se diagnostica?
Su profesional médico le hará preguntas sobre su historia clínica
y sus síntomas. Su profesional médico lo examinará para ver si hay
otros problemas médicos que puedan estar causando sus síntomas.
Le hará un examen del recto. Es posible que su profesional médico
le palpe la próstata insertando un dedo lubricado y enguantado en
el recto. Este examen le permite a su profesional médico estimar
el tamaño y estado de la próstata.
Es posible que le hagan una prueba de orina para ver si tiene
sangre o hay signos de infección. Es posible que le hagan un
análisis de sangre para ver si tiene problemas renales, o para
medir el antígeno específico de la próstata (PSA, por sus siglas
en inglés).
Es posible que su profesional médico lo remita a un urólogo para
realizar más análisis. Los urólogos se especializan en
enfermedades de las vías urinarias y de las vías genitales
masculinas. Antes de comenzar un tratamiento para la hiperplasia
benigna de la próstata, es importante comprobar que no tenga otro
problema como el cáncer. También le pueden hacer estas otras
pruebas:
- Ultrasonido rectal y biopsia de la próstata: Se inserta una
sonda en el recto y se envían ondas sonoras en dirección de la
próstata para crear una imagen de la glándula de la próstata.
Su profesional médico puede usar una aguja guiada por imágenes
de ultrasonido para recoger unos pocos trozos de tejido de la
próstata y analizarlos en el laboratorio.
- Estudio de flujo de orina: esta prueba mide qué tan rápido
fluye la orina al orinar.
- Cistoscopia: en este procedimiento, su profesional examina la
vejiga y la próstata con un tubo delgado, flexible e iluminado
insertado a través de la uretra. (Le darán una solución para
entumecer la parte interna del pene y no sienta molestias
durante el procedimiento.)
¿Cómo se trata?
Si tiene BPH pero no tiene síntomas, o sus síntomas son moderados,
es posible que no se tenga que hacer ningún tratamiento. Su
profesional médico le puede recomendar que se haga exámenes
periódicamente para comprobar que no se estén produciendo
problemas más serios. Esto se llama "observación de cerca". Sus
síntomas pueden mejorar sin necesidad de tratamiento.
Si sus síntomas comienzan a molestarle, o son un riesgo para su
salud, su profesional médico le puede recomendar un tratamiento.
La BPH se puede tratar con medicamentos o varios procedimientos.
Se pueden usar los siguientes medicamentos para tratar la BPH:
- Finasterida (finasteride, Proscar) y dutasterida (dutasteride,
Avodart) pueden interrumpir el crecimiento de la próstata.
Estos medicamentos hasta pueden hacer que la próstata se
reduzca de tamaño. Como consecuencia, sus síntomas pueden
mejorar. Estos medicamentos no funcionan para todos.
- Los alfabloqueantes, como terazosina (terazosin, Hytrin),
doxazosina (doxazosin, Cardura), tamsulosina (tamsulosin,
Flomax) y alfuzosina (alfuzosin, Uroxatral) relajan los
músculos de la próstata. Estos medicamentos pueden
frecuentemente aliviar los síntomas.
El tratamiento con medicamentos no siempre funciona. Se pueden
realizar distintos procedimientos para aliviar los síntomas de
BPH.
- La termoterapia transuretral con microondas (TUMT, por sus
siglas en inglés) usa microondas para calentar y destruir el
tejido excedente de próstata. Este procedimiento tarda
alrededor de 1 hora y se puede realizar sin necesidad de
anestesia general. El TUMT no causa aparentemente disfunción
eréctil (impotencia o ED, por sus siglas en inglés) o pérdida
del control de la vejiga (incontinencia). La terapia de
microondas no cura la hiperplasia benigna de la próstata, pero
reduce los síntomas urinarios, como por ejemplo tener que
orinar muy frecuentemente. Este procedimiento no corrige
siempre el problema de vaciado incompleto de la vejiga.
- La ablación transuretral con aguja, que emite ondas de radio
de bajo nivel por medio de agujas para quemar parte de la
próstata agrandada. Este procedimiento mejora el flujo de
orina y alivia los síntomas. No parece causar incontinencia o
ED.
- La mejor solución a largo plazo para la BPH es extraer la
parte agrandada de la próstata por medio de cirugía.
- La extracción de la próstata reduce la presión sobre la
uretra y en general alivia los síntomas. El procedimiento
quirúrgico más común para la BPH es la resección
transuretral de la próstata (TURP, por sus siglas en
inglés). Para realizar este procedimiento, el cirujano
extrae solamente la parte de la próstata que está
oprimiendo la uretra. Para ello, el cirujano usa un
pequeño instrumento óptico y un bucle metálico insertado a
través del pene. Un efecto secundario posible de la TURP
es la eyaculación retrógrada, o hacia atrás. Esto quiere
decir que el semen fluye hacia atrás en la vejiga durante
el orgasmo, en vez de salir por la uretra.
- En algunos casos se realiza un procedimiento llamado
incisión transuretral de la próstata (TUIP, por sus siglas
en inglés) en vez de la TURP. En vez de extraer tejido de
la próstata, el cirujano pasa una herramienta de corte a
través del pene. La herramienta se usa para realizar unos
pocos cortes (incisiones) pequeñas en la próstata y la
parte de la uretra que se conecta con la vejiga. Estos
cortes reducen la presión de la próstata sobre la uretra,
facilitando el paso de la orina.
- Otro procedimiento quirúrgico usa un láser para destruir
el tejido de la próstata que está causando el bloqueo. El
médico pasa el láser a través de la uretra usando un
citoscopio, hasta llegar a la próstata. El láser genera
varias ráfagas de energía que duran de 30 a 60 segundos.
La energía del láser destruye el tejido de próstata y hace
que se encoja. Una ventaja de la cirugía con láser es que
causa menos pérdida de sangre que otros procedimientos
quirúrgicos. La recuperación del procedimiento también es
más rápida. Pero es posible que la cirugía de láser no
funcione si tiene una próstata muy agrandada. Además, no
se sabe cuánto duran los efectos de este tratamiento.
- A veces hace falta hacer una operación abierta. Esto
quiere decir que el tejido de la próstata se extrae a
través de un corte (incisión) realizado en el bajo
vientre. La cirugía abierta se realiza con frecuencia
cuando la glándula está muy agrandada, cuando la vejiga
está dañada y hay que repararla, o cuando hay otros
problemas.
En todos los procedimientos quirúrgicos le darán anestesia para
que no sufra dolor durante la intervención.
Pregúntele a su profesional médico sobre los riesgos y beneficios
potenciales de los medicamentos, la cirugía y otros posibles
tratamientos.
¿Cuánto duran los efectos?
1 de cada 10 hombres mayores de edad tiene problemas urinarios
serios debido a los efectos de la BPH. Sus síntomas pueden
mejorar, seguir igual o empeorar. Con el correr del tiempo, la BPH
puede dañar la vejiga o los riñones. Si la BPH daña la vejiga en
forma permanente, es posible que el tratamiento no sea tan
efectivo.
La hiperplasia benigna de la próstata no es cáncer, y no parece
aumentar la probabilidad de tener cáncer de próstata. No obstante,
es posible tener BPH y cáncer de próstata al mismo tiempo.
¿Cómo puedo cuidarme?
Si tiene síntomas de BPH, es importante que su profesional médico
lo examine porque el cáncer de próstata causa síntomas similares.
Siga el tratamiento recomendado por su profesional médico.
¿Qué puedo hacer para prevenir la hiperplasia benigna de la
próstata?
No se conoce una manera de prevenir la hiperplasia benigna de la
próstata. Es una consecuencia común del proceso de envejecimiento.
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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